Oh Dios, Te doy gracias por el Salmo del Pastor; lo leeré a menudo y sacaré provecho de sus perspectivas de la vida y del vivir.
Te doy gracias, pues ahora comprendo con mayor profundidad Tu Presencia permanente y Tu maravilloso amor.
Ayúdame a amar como debo hacerlo y a ser lo que debo ser, en lugar de simplemente decirme a mí mismo: "Esto es lo que debo hacer". Ayúdame a hacerlo.
Ruego en nombre de Cristo,
Amén.